En la región del Istmo de Tehuantepec, en Oaxaca, México, se ha descubierto una ciudad prehispánica llamada Guiengola, que ha sido calificada como una “ciudad congelada en el tiempo”. La ciudad, que data de hace unos 500-600 años, fue abandonada poco antes de la llegada de los españoles y permaneció oculta en la selva hasta su reciente descubrimiento.
Gracias a la tecnología de teledetección llamada Lidar, un equipo de investigadores de la Universidad McGill, en Canadá, logró explorar y mapear la ciudad en solo dos horas. La ciudad se extiende sobre 360 hectáreas y cuenta con más de 1.100 edificaciones, 4 kilómetros de murallas y un trazado urbano organizado.
La investigación en Guiengola apenas comienza, pero se espera que este sitio arqueológico revele valiosos detalles sobre la organización política y social de los zapotecas, y su encuentro con los españoles. La ciudad es considerada una “ventana al pasado precolombino” y su conservación es sorprendente, ya que las casas todavía están en pie y se pueden ver las puertas, los pasillos y las rejas que las separan.
El descubrimiento de Guiengola es un hallazgo importante para la arqueología y la historia de México, y se espera que su estudio arroje nueva luz sobre la cultura y la sociedad de los zapotecas en la época prehispánica.
Créditos Amilcar Dorantes Nieto



