Existen dos realidades acerca del Coronavirus, la realidad del gobierno con todo el sistema de salud y la del pueblo que es sobrevivir sin asistencia médica.
Los encargados del sector salud están en la danza de los billetes, no importa que estemos en la cuarta transformación, los funcionarios también comen y muchos vienen del pasado.
Es triste, pero esa es la realidad, se siguen enriqueciendo a cambio de la salud del ciudadano, lo que resulta un verdadero crimen.
La gente ya no va a los hospitales porque la atención es deficiente, primero no hay infraestructura, segundo los médicos y enfermeras no se acercan porque tienen miedo de contagiarse al no contar con el equipo necesario.
Todos sabemos de casos de personas que han pasado la enfermedad en sus casas, y si se mueren sus familiares reportan que falleció de otra cosa, así lo dicen las actas de defunción es y los entierran y punto.
Mucha gente no debió morir, pero esa es la triste realidad de un pueblo que puso su esperanza en la cuarta transformación.
Una realidad dónde los funcionarios ladrones no se han ido.



